Participantes de la Asamblea de la Iglesia Evangélica Luterana Unida de Argentina y Uruguay (IELU) frente a la Parroquia San Pedro, en Posadas, Misiones, Argentina. Foto: IELU
POSADAS / Argentina (LWI) La Iglesia Evangélica Luterana Unida de Argentina y Uruguay (IELU) llevó adelante su 67° Asamblea General Ordinaria el pasado 25 de abril en Posadas, Argentina, en un encuentro marcado por la evaluación institucional, la elección de nuevas autoridades y la reflexión sobre los desafíos actuales que enfrenta la iglesia en un contexto de cambios a nivel nacional e internacional.
Según informó la pastora Andrea Baez Becker, la asamblea abordó los temas propios de su carácter ordinario, entre ellos el informe de presidencia, la memoria institucional y el balance económico. En este marco, uno de los ejes centrales fue la preocupación por la disminución de los apoyos externos y los recortes en agencias de cooperación, lo que motivó un llamado a repensar el modelo de sostenimiento de la iglesia.
“Se hizo una remirada en torno a la necesidad de construir una mayordomía más sustentable, poniendo especial énfasis en el buen uso de los recursos disponibles”, señaló Baez Becker, destacando la invitación a todas las comunidades a trabajar conjuntamente en este desafío.
Instalación de las nuevas autoridades en el marco del culto de cierre con Santa Cena. Foto: IELU
La Parroquia San Pedro de Posadas fue la comunidad anfitriona que recibió a los delegados y delegadas de las diferentes comunidades y áreas de trabajo. Foto: IELU
La 67° Asamblea de la IELU aprobó el Protocolo de Violencias Basadas en Género, que se trabajó durante más de dos años. Foto: IELU
Uno de los momentos importantes de la asamblea fue la aprobación de un Protocolo de Violencias Basadas en Género, resultado de un proceso de más de dos años de trabajo en congregaciones, distritos y espacios comunitarios. Este instrumento busca fortalecer el compromiso institucional con la prevención, el acompañamiento y la construcción de comunidades más seguras.
Asimismo, se llevó a cabo la elección de nuevas autoridades, quedando conformado el Consejo Directivo de la siguiente manera: como presidenta fue elegida la pastora Mariela Pereyra, acompañada por el vicepresidente, el pastor Iván Vivas. Completan el equipo Erika Bachar (secretaria), Andrea Petersson (tesorera), José Kleiss y Norma Riquelme (vocales laicos titulares), Eva Ross (vocal clérigo titular), Daniela Cainzos (vocal clérigo suplente), Paula Machado (vocal suplente), Lucas Quiroz (vocal suplente), Sebastián Barthes (revisor de cuentas titular) y Marcela López (revisora de cuentas suplente).
La asamblea se realizó con la hospitalidad de la congregación San Pedro, en la ciudad de Posadas, cuya comunidad fue especialmente reconocida por la organización, la disposición de sus recursos y el compromiso de sus integrantes. Como cierre, y una vez finalizada formalmente la asamblea, un grupo de asambleístas elaboró un documento público sobre la situación de la provincia de Misiones, expresando su preocupación por diversas problemáticas, entre ellas la defensa de los ríos libres y la situación que atraviesan los productores yerbateros.