La FLM participó de la Marcha Global por el Clima en Belém do Pará

16 Nov 2025
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La FLM mostró su presencia de manera muy vistosa, no solo con los delegados y delegadas de la COP30, sino también con material visual como banderas y pancartas. Foto: FLM/A. Hillert.

La FLM mostró su presencia de manera muy vistosa, no solo con los delegados y delegadas de la COP30, sino también con material visual como banderas y pancartas. Foto: FLM/A. Hillert.

BELÉM DO PARÁ / Brasil (LWI) - Con un llamado urgente a la justicia climática, la Marcha Global por el Clima reunió a más de 70 mil personas este sábado en las calles de Belém do Pará, Brasil. La movilización, uno de los actos centrales de la Cumbre de los Pueblos paralela a la COP30, congregó a pueblos indígenas, quilombolas, movimientos sociales y organizaciones basadas en la fe, incluyendo una activa delegación de la Federación Luterana Mundial (FLM).

La delegación luterana se hizo presente con pancartas, banderas y camisetas, sumando su voz al reclamo masivo por el fin de los combustibles fósiles y en oposición a la explotación petrolera en la Amazonía. Durante el recorrido de 5 kilómetros, desde el Mercado de São Brás hasta la Aldea Amazónica, el mensaje fue claro: es imperativo escuchar a las comunidades más afectadas. Elena Cedillo, Ejecutiva del programa de Justicia Climática de la FLM, expresó desde la marcha: "Para nosotros como parte de la Federación Luterana Mundial, hablar de justicia climática es reconocer que Dios nos pide escuchar el clamor de quienes más sufren. Por eso estamos aquí para recordar al mundo que debemos ponernos de lado de quienes pagan el precio más alto por una crisis que no provocaron".

La participación de la FLM estuvo enraizada en una profunda convicción teológica. Carine Wendland, del Foro de Justicia Climática de América Latina y el Caribe de la FLM, explicó: "Como luteranas y luteranos creemos que la creación no es un recurso que usar y descartar, sino un regalo de Dios que debemos cuidar con responsabilidad. No la hacemos solo por convicción ambiental, sino porque nuestra fe nos llama a proteger la vida en todas sus formas".

La juventud luterana también tuvo un rol protagónico en la movilización, llevando la esperanza y la demanda de un futuro viable. Luiz Heidel, Coordinador Juvenil de la Juventud Evangélica de la IECLB, compartió su experiencia: "Estar presente en esta marcha en medio de la Amazonía es una experiencia espiritual. Sentimos que Dios nos llama. No se trata solo del clima, sino de las personas, de los territorios... Como cristianos no podemos quedarnos mirando desde lejos mientras la creación se destruye".

Con esta participación activa, la FLM reforzó su compromiso de traducir la fe en acción concreta, insistiendo en que la transición ecológica debe ser justa e inclusiva. La marcha consolidó un mensaje poderoso: la defensa de la creación y la justicia para los más vulnerables son imperativos inseparables tanto para la política global como para la misión de las iglesias.

FLM/E. Albrecht
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Brasil