En su carta de Cuaresma, Burghardt insta a las iglesias a oponerse a la indiferencia.

En una carta dirigida a los líderes eclesiásticos el Miércoles de Ceniza, la Secretaria General de la FLM, Rev. Burghardt, insta a las iglesias luteranas de todo el mundo a no permanecer indiferentes ante el desprecio de la dignidad humana y advierte contra los discursos que clasifican a las personas según su estatus, origen étnico o género.

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Lent is “an invitation to draw closer to Christ through intentional spiritual practices, while at the same time responding to Christ’s love through compassionate action for others.” Photo: Aldo Luud/Õhtuleht.

Lent is “an invitation to draw closer to Christ through intentional spiritual practices, while at the same time responding to Christ’s love through compassionate action for others.” Photo: Aldo Luud/Õhtuleht.

«Más urgente que nunca predicar el evangelio liberador de Jesucristo» 

(LWI) – En un momento en que algunos líderes políticos sugieren abiertamente que algunos grupos de personas poseen menos dignidad que otros —por motivos de estatus, origen étnico o género—, la Secretaria General de la FLM, Burghardt, recuerda a las iglesias luteranas de todo el mundo "nuestra vocación de dar testimonio —con delicadeza pero con firmeza— de la dignidad que Dios ha otorgado a cada ser humano". La historia ha demostrado adónde conduce ese tipo de pensamiento: a la deshumanización de grupos enteros, a un sufrimiento inmenso e incluso a la pérdida de innumerables vidas. Lo que muchos anhelan, escribe, es la paz "en el mundo y en nuestras iglesias, en las familias y en el lugar de trabajo", una paz que perdure frente a los poderes que siembran el miedo y la división.

La Cuaresma, sugiere Burghardt, es la época para preguntarnos no solo de qué debemos abstenernos, sino qué requiere una mayor atención en nuestras relaciones, nuestras estructuras y nuestras propias comunidades. Jesús cruzó las líneas divisorias de su tiempo con compasión y valentía. Seguirlo significa honrar los dones de los demás y permitir que todos vivan su vocación. 

La Secretaria General de la FLM también habla de la erosión de la verdad y del orden internacional. Cuando se derrumba el respeto por la Ley, el poder se convierte en la única medida de lo correcto, una regla que Jesús nunca enseñó. En las Bienaventuranzas, aquellos que anhelan la justicia son llamados bienaventurados dos veces, escribe. Y en una época plagada de falsos testimonios y desinformación, la explicación de Lutero del octavo mandamiento parece urgente: los cristianos están llamados a defender a sus vecinos, a hablar bien de ellos y a interpretar sus acciones de la mejor manera posible.

Que la Cuaresma sea también un tiempo que nos invite no solo a preguntarnos de qué debemos abstenernos, sino también a considerar qué es lo que requiere una mayor atención en nuestras vidas.

Secretaria General de la FLM, Rev. Dra Anne Burghardt

A través de todo esto se plantea una pregunta esencial a las iglesias y a los cristianos durante la Cuaresma: ¿qué significa caminar hacia la cruz en este momento concreto? El consejo de Burghardt es confiar en que incluso los pequeños pasos pueden, como la semilla de mostaza, crecer y cambiar el mundo, que la paz transformadora es posible como reconciliación vivida en la interacción del amor, la justicia y la verdad.

"No estamos solos", escribe. "Jesucristo ha prometido estar con nosotros hasta el fin de los tiempos, afianzando nuestra esperanza y fortaleciendo nuestra resiliencia", y añade que "es más urgente que nunca predicar el evangelio liberador de Jesucristo en oposición a las teologías engañosas basadas en el miedo, la meritocracia y la prosperidad".

"Oro para que esta Cuaresma sea un tiempo de oración, discernimiento y renovación de la mente, tanto colectiva como individualmente", escribe Burghardt como conclusión. 

LWF/P. Mumia