Participantes e invitados especiales durante una de las sesiones del 9° Congreso Latinoamericano de Género y Religión, realizado en las Facultades EST de Sao Leopoldo, bajo el lema "Tierra, Pan y Paz".
SAO LEOPOLDO / Brasil (LWI) - Entre el 26 y el 29 de agosto se desarrolló en las Facultades EST, en Sao Leopoldo, el 9° Congreso Latinoamericano de Género y Religión, bajo el lema “Tierra, Pan y Paz”. El encuentro fue organizado por el Programa de Género y Religión (PGR-EST) y el Núcleo de Pesquisa de Género y Religión (NPG) del Programa de Posgrado en Teología de la institución, con apoyo de Act Iglesia Sueca y de agencias de fomento como CAPES, CNPq y FAPERGS.
La ceremonia de apertura contó con la presencia de la pastora Sílvia Beatrice Genz, pastora presidente de la Iglesia Evangélica de Confesión Luterana en Brasil (IECLB), y del profesor Dr. Valério Guilherme Schaper, director general de las Facultades EST, junto a autoridades académicas, eclesiales y representantes de organizaciones ecuménicas de la región.
Durante cuatro días, quienes participaron compartieron un programa que combinó espiritualidad, reflexión académica, celebración comunitaria y espacios de intercambio. Cada jornada comenzó con momentos de espiritualidad, seguidos de grupos de trabajo, mesas temáticas y talleres. Las tardes estuvieron dedicadas a paneles de discusión, exposiciones de investigación y actividades diversas.
Un grupo de participantes del 9° Congreso Latinoamericano de Género y Religión dialoga en uno de los espacios de trabajo.
Mujeres afectadas por la inundación de 2024 comparten pan hecho por ellas como gesto de resiliencia y esperanza en el Congreso.
Participantes del Congreso preparan un símbolo comunitario durante un momento de espiritualidad y creatividad compartida.
Entre los hitos del programa se destacaron:
- La ceremonia de apertura el día 26.
- La celebración de los 35 años de la Teología Feminista en la Facultad EST, con testimonios y descubrimiento de una placa que designa el auditorio como Katharina von Bora.
- El lanzamiento de libros y la Noche de las Juventudes, con fuerte protagonismo intergeneracional.
- El panel sobre Políticas de Justicia de Género en América Latina y el Caribe, que cerró la última jornada con el llamado a continuar trabajando por tierra, pan y paz.
Un momento profundamente conmovedor se vivió cuando un grupo de mujeres mayores de la región, que habían sido afectadas por la gran inundación de 2024 que impactó fuertemente al Estado de Rio Grande do Sul, llevaron el pan que ellas mismas habían preparado y lo compartieron con todas las personas presentes en el Congreso. Este gesto sencillo y cargado de significado, nacido de la memoria del dolor y de la esperanza, conmovió a quienes participaron y se transformó en un símbolo vivo de resiliencia comunitaria, solidaridad y fe compartida.
“El congreso fue un espacio de encuentro, de reflexión, de reforzar el caminar junto con otras y otros. Un momento especial fue la celebración de 35 años de la Teología Feminista en la Facultad EST, con testimonios y la designación del auditorio Katharina von Bora”, destacó la pastora Mónica Hillmann de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata de Argentina.
La pastora Laura Saravia, de la Iglesia Luterana Salvadoreña, subrayó el carácter inclusivo y ecuménico del Congreso: “En las mesas temáticas y presentación de trabajos escuchamos voces de muchas iglesias y organizaciones que acompañan a mujeres, comunidades indígenas, población en movilidad humana y diversidad. Además, por primera vez se incluyó un pre congreso de jóvenes, un paso muy importante de convivencia intergeneracional”.
El Congreso también conmemoró los 35 años de la Cátedra de Teología Feminista en el currículo académico de la Facultad EST, una trayectoria que abrió caminos en la formación teológica y en la vida comunitaria y eclesial en Brasil y la región. En este marco, la profesora Marcia Blasi, de la Facultad EST y Ejecutiva del Programa de Justicia de Género y Empoderamiento de las Mujeres de la Federación Luterana Mundial, recordó los orígenes de la cátedra de Teología Feminista:
“Fue aprobada en 1990, fruto de la movilización de estudiantes que demandaban el reconocimiento de las mujeres y de sus experiencias en el campo de la teología. Desde entonces se convirtió en parte del currículo académico y abrió caminos para la creación de una política de Justicia de Género”.